{"id":186,"date":"2021-04-05T22:22:46","date_gmt":"2021-04-05T22:22:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literariacentro.org\/revista-literaria-enlinea\/?p=186"},"modified":"2021-07-17T06:37:31","modified_gmt":"2021-07-17T06:37:31","slug":"patria-imaginaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.literariacentro.org\/revista-literaria-enlinea\/textos\/patria-imaginaria\/","title":{"rendered":"Ulises, Eneas y Abraham: la patria imaginaria"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Por Rodolfo E. Lezama<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\"><strong>Viaje y suplicio del h\u00e9roe<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">En todas las civilizaciones conviven dos hechos narrativos que son constante para explicarse a s\u00ed mismas: el mito de la fundaci\u00f3n y el del viaje. Con el primero justifican su origen y el modo en que decidieron existir en el mundo; con el segundo, la forma en que enfrentaron la realidad y aseguraron la supervivencia, a pesar de su inevitable desaparici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">\u00a0 \u00a0El relato sobre los or\u00edgenes permite explicar la naturaleza de una comunidad y trazar los pasos para la construcci\u00f3n de un destino com\u00fan. El viaje es la reacci\u00f3n ante la cat\u00e1strofe y la destrucci\u00f3n: la b\u00fasqueda de un nuevo comienzo \u2014mito fundacional novedoso\u2014 por medio de la traves\u00eda y el reencuentro con la realidad, en la que cada nuevo lugar es una habilitaci\u00f3n para el viajero, quien epis\u00f3dicamente relata el regreso como expresi\u00f3n de la nostalgia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">\u00a0 La <em>Iliada<\/em> y la <em>Odisea<\/em> se escriben en el marco de la destrucci\u00f3n y describen el momento en que la ciudad (<em>Troya<\/em>) arde y los m\u00e1s bajos instintos humanos se revelan como \u00fanica verdad disponible ante a los ojos. Esa escena de la ciudad en llamas provoca una epopeya que se reproduce a manera de rapsodia de dos melod\u00edas: el <em>canto de guerra<\/em> y la <em>sonata del desplazado <\/em>(Steiner). Sin embargo, el canto b\u00e9lico no es una celebraci\u00f3n de la acci\u00f3n sino de la inmovilidad; solo la ilusi\u00f3n del viaje propone una forma activa de enfrentar el destino como desaf\u00edo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">\u00a0 \u00a0La <em>Odisea<\/em> fue la expresi\u00f3n po\u00e9tica que encontr\u00f3 Homero para conjurar la fuerza de los dioses y el destino \u2014carga tenaz sobre la espalda de los hombres\u2014 y caracterizar a su h\u00e9roe con una astucia que le permiti\u00f3 transformar su suerte adversa utilizando la inteligencia: \u00fanico medio para liberarse de la condici\u00f3n de bestia, a trav\u00e9s de la racionalidad. Eneas es el h\u00e9roe virgiliano que tiene un destino cierto y domesticado, \u00e9l conoce la suerte y el final de su recorrido: fundar un imperio y edificar una cultura con vocaci\u00f3n de eternidad. Abraham fue la carnada \u2014m\u00e1s que el hombre\u2014 que salvar\u00eda a la grey del deseo y del pecado, transform\u00e1ndola en el <em>Pueblo de Dios<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">\u00a0 \u00a0Ulises debi\u00f3, entonces, construir su suerte desde la a\u00f1oranza. Eneas desde el mandato, Abraham, idealizando el pie que lo aplastaba y no permit\u00eda cuestionamiento ante la violencia injustificada que sufr\u00eda, al demostrarle fidelidad. En los tres casos, cada personaje tiene una tarea que lo rebasa: uno, regresar a la patria en contra de cientos de obst\u00e1culos; otro, intentar fundarla luchando contra los or\u00edgenes de una raza; el \u00faltimo, erigir un templo en el que tuvieran cabida todos los fieles de un Dios que se considera \u00fanico y, por ello, insaciable. En esas circunstancias, los tres tienen que lograr su objetivo desde el umbral del sacrificio y borrar una falta \u2014pecado que los coloc\u00f3 en posici\u00f3n de culpa\u2014 y que no podr\u00e1 conjurarse hasta que se repare la ofensa que agravi\u00f3 a Dios, a los Dioses, por medio de la expiaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\"><strong>El trazo de la geograf\u00eda imaginada<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">La <em>Guerra de Troya<\/em> fue consecuencia de un capricho (disfrazado de agravio). Durante un banquete nupcial, <em>La Discordia<\/em> arroj\u00f3 una manzana dorada con una leyenda claramente ominosa \u2014<em>Para la m\u00e1s bella\u2014<\/em> que provoc\u00f3 la disputa entre Hera, Atenea y Afrodita por la primac\u00eda de su hermosura. Zeus eligi\u00f3 a Paris, pr\u00edncipe troyano y hombre virtuoso, para dar fin a la controversia. Las tres diosas empe\u00f1aron promesas y todo tipo de tentaciones para ganar sus favores, pero solo Afrodita fue capaz de convencerlo, al ofrecerle como compa\u00f1era a la mujer m\u00e1s bella del mundo. As\u00ed, la diosa entreg\u00f3 a Paris una manzana envenenada \u2014\u2013Helena de Esparta\u2014 a cambio de la fruta dorada, que la proclam\u00f3 la m\u00e1s bella del Olimpo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">\u00a0 \u00a0Cuando estall\u00f3 la guerra, los dioses se dividieron en dos bandos. Hera y Atenea del lado de los aqueos; Afrodita y Ares del lado de los troyanos. Tras la derrota de <em>Troya<\/em> y el rescate de Helena, Menelao se embarc\u00f3 lejos de la ciudad sitiada junto con otros de sus caudillos, mientras Ulises \u2014el m\u00e1s astuto de sus capitanes\u2014 se embarc\u00f3 con el resto de los sobrevivientes. Despu\u00e9s de diez a\u00f1os de batalla, el ingenioso biznieto de Hermes inici\u00f3 el viaje de regreso, que le llev\u00f3 diez a\u00f1os m\u00e1s de viaje hasta que pudo finalmente ver las playas de \u00cdtaca, por la eternidad de un solo d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">\u00a0 \u00a0Un damnificado m\u00e1s de la violencia provocada por la vanidad de las diosas fue Eneas, rey troyano que sobrevivi\u00f3 a los ataques aqueos y, guiado por el or\u00e1culo, enfoc\u00f3 todos sus esfuerzos a buscar una nueva patria: <em>all\u00ed donde una cerda blanca amamantara a sus cr\u00edas<\/em>. Abraham, en su enorme piedad, se gan\u00f3 la confianza del creador, quien prefiri\u00f3 castigarlo que recompensarlo, encomend\u00e1ndole colocar los cimientos del <em>Pueblo de Dios<\/em>, fundado en una promesa de inmunidad: <em>bendecir\u00e9 a quienes te bendigan y maldecir\u00e9 a quienes te maldigan<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">\u00a0 \u00a0En su aventura, cada h\u00e9roe se vio obligado a trascender dificultades \u2014trabajos\u2014 que lo enfrentaron a diversas <em>met\u00e1foras de la muerte <\/em>(Graves). En su recorrido, Ulises visit\u00f3 el pa\u00eds de los lot\u00f3gafos; la caverna del c\u00edclope (Polifemo), el puerto de Tel\u00e9pilo; el bosque de Pers\u00e9fone; la isla de las sirenas; Ogigia, Escila y Caridbis y la Bah\u00eda de Forcis, antes de llegar a su destino. Eneas atraves\u00f3 la <em>larga noche de Troya <\/em>(Dum\u00e9zil), como inesperado heredero del viaje de Ulises. En su periplo traicion\u00f3 a Dido, reina de Cartago; transit\u00f3 por los infiernos; naveg\u00f3 brazas de mar con un timonel experto y despu\u00e9s en soledad siendo capit\u00e1n de nav\u00edo, cuando Palinuro se entreg\u00f3 a la profundidad del oc\u00e9ano. Ya en tierra del <em>Lazio<\/em>, despu\u00e9s de siete a\u00f1os, el rey d\u00e1rdano descubri\u00f3 sus or\u00edgenes ausonios e hizo florecer en esa comarca extra\u00f1a las glorias de la realeza de Pr\u00edamo: al momento que fund\u00f3 un imperio y declar\u00f3 la paz, como regla de convivencia, entre adversarios de una misma estirpe: etruscos, latinos y r\u00fatulos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">\u00a0 \u00a0Abraham, descendiente de No\u00e9, siguiendo el instinto viajero de la familia, abandon\u00f3 su ciudad natal \u2014Har\u00e1n\u2014 y emprendi\u00f3 un recorrido en pos de una promesa y una retribuci\u00f3n: fundar el <em>Pueblo de Dios<\/em>; lo hizo con la esperanza de que su hijo fuera el primer grano de arena en esa multitud que formar\u00eda el enorme desierto que cubre porciones enteras del planeta. En su b\u00fasqueda, se traslad\u00f3 a la tierra de <em>Cannan<\/em> y de ah\u00ed a Egipto. Despu\u00e9s a las ciudades de <em>Sodoma<\/em> <em>y Gomorra<\/em>, donde descubri\u00f3 la maldad y el pecado, vio llover fuego y entendi\u00f3 \u2014de vuelta en <em>Cannan\u2014<\/em>\u00a0que, conforme al <em>logos<\/em> divino, la destrucci\u00f3n es el germen de nacimiento de su pueblo sacro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">\u00a0 \u00a0En la l\u00f3gica de la recomposici\u00f3n, el viaje de Ulises fue el de la nostalgia: motor para negar la inmovilidad y el pretexto para que el viajero se someta al sacrificio, igual que la mano se coloca frente a la hoguera. As\u00ed, la maldici\u00f3n de navegar por siempre se convierte en el mecanismo para expiar las culpas y, el regreso, en condici\u00f3n para poetizar la aventura y los trabajos empe\u00f1ados que dibujan la geograf\u00eda de lo imaginario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">\u00a0 \u00a0En sus recorridos, Eneas y Abraham ofrendan la piel invocando una esperanza futura. El h\u00e9roe troyano llev\u00f3 su patria ardiendo a cuestas, y la engendr\u00f3 como quien se despoja de una joroba ardiente, al poner los pies en su destino: Italia, en compa\u00f1\u00eda de su padre Anquises y de su hijo Ascanio, para fundar la <em>nueva Ili\u00f3n, <\/em>de la que ser\u00e1 primer rey<em> (Rex sacrus) <\/em>y preservar\u00e1 la fe hacia los dioses penates troyanos. Abraham hace el viaje a trav\u00e9s de <em>lo indeterminado y lo silencioso<\/em> (Auerbach): una traves\u00eda sobre los mismos pasos que simulan una eternidad, porque nunca llega a rendir frutos. En casi doscientos a\u00f1os de existencia, al h\u00e9roe b\u00edblico no le alcanz\u00f3 la vida para ver la edificaci\u00f3n del <em>Pueblo de Dios<\/em>, pero s\u00ed para sufrir en carne propia la furia divina exigi\u00e9ndole un tributo inesperado para demostrar lealtad: la vida de su hijo Isaac, su primog\u00e9nito, quien ser\u00eda semilla de una sagrada dinast\u00eda de hombres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\"><strong>El encuentro con la patria y la p\u00e9rdida del s\u00ed mismo<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">En el caso de los tres h\u00e9roes, el regreso constituye una p\u00e9rdida. Ese estrago empieza con el extrav\u00edo de la voz y se repara con la obtenci\u00f3n de una nueva lengua sagrada: jaculatoria desconocida que constituye un discurso ajeno, aunque tambi\u00e9n esperanzador. Cuando Ulises niega su nombre para salvar la vida del hambre de Polifemo se convierte en <em>Nadie<\/em>, m\u00e1s, cuando lo hace, no calcula los riesgos que implica esa negativa. Al negarse a s\u00ed mismo se desdibuja y su personalidad se enturbia, se torna nebulosa, igual que las aguas del <em>Mar Mediterr\u00e1neo<\/em>. Solo se recupera de esa privaci\u00f3n del ser cuando se apropia nuevamente de la personalidad heroica, vence a los pretendientes de Pen\u00e9lope y asume su reino, quedando de manifiesto <em>la resistencia del rey sagrado a morir <\/em>(Graves), al enfrentarse a los enemigos y recuperar lo que le pertenece.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">\u00a0 \u00a0Algo similar ocurre con Eneas cuando se entera que su hijo Anquises ha tenido que combatir contra r\u00fatulos y latinos; desembarca en las playas etruscas y, guiando las tropas aliadas rumbo al<em> Lazio<\/em>, toma conciencia de que no es solo el jefe de centenares de hombres, sino el caudillo de un ej\u00e9rcito que fundar\u00e1 una patria nueva. Con esa certeza viste una armadura divina, empu\u00f1a la espada forjada por Hefesto para su protecci\u00f3n y ajusta un dorado yelmo a su cabeza, cuyo penacho brilla como una flama. Con renovada fuerza, lucha contra los hombres que luego ser\u00e1n sus s\u00fabditos desconociendo que el pacto de paz est\u00e1 fuera de sus manos: en las de Zeus (J\u00fapiter) y Hera (Juno), quienes acordaron la desaparici\u00f3n de<em> Troya<\/em> y de su lengua, y el surgimiento de una nueva patria \u2014<em>Alba Longa\u2014<\/em>\u00a0y de una nueva lengua: el lat\u00edn.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">\u00a0 \u00a0Abraham pierde el <em>Para\u00edso <\/em>a consecuencia del pecado de los dem\u00e1s hombres. En el origen, Ad\u00e1n utiliz\u00f3 un <em>lenguaje sensual<\/em> para nombrar todas las cosas; lengua que era hablada y comprendida por todos, pero esta capacidad se perdi\u00f3 con la <em>confusi\u00f3n bab\u00e9lica <\/em>(Eco), cuando Dios neutraliz\u00f3 el intento de edificar una ciudad y una sola lengua, e impidi\u00f3 la comunicaci\u00f3n universal. Con el fin de lograrlo, transform\u00f3 el idioma \u00fanico surgido en <em>La Creaci\u00f3n<\/em> y dispers\u00f3 a todos los hombres por la tierra. Con esa comunidad dispersa, sujeta a la multitud de lenguas, Abraham tuvo la tarea de unificar a una humanidad ajena, distante, a cuyos miembros solo vinculaba el resentimiento contra un Dios com\u00fan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\"><strong>La cicatriz del viajero<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">El anonimato de Ulises se desvaneci\u00f3 cuando su nodriza Euriclea reconoci\u00f3 la cicatriz de su muslo derecho. Era ese estigma el que develaba su identidad de aventurero y, esa circunstancia, la que lo oblig\u00f3 a salir del anonimato, reconquistar su reino, calmar la nostalgia al reencontrarse con su mujer e hijo y cumplir, finalmente, con su destino: recomenzar el viaje con un remo roto de nav\u00edo al hombro, hasta el encuentro con un nuevo lugar donde pondr\u00eda fin al viaje marino y podr\u00eda cambiar la herramienta de navegante por el azad\u00f3n de campesino y echar ra\u00edces en tierra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">\u00a0 \u00a0La herida de Eneas es subcut\u00e1nea. El h\u00e9roe virgiliano ha salido de la ciudad en llamas para encontrarse con otra, en la que el incendio es la marca candente de un bautismo de fuego. Etruscos, r\u00fatulos y latinos obedecen a las fuerzas del or\u00e1culo y ponen su destino en manos de un extranjero, s\u00f3lo Turno \u2014heredero leg\u00edtimo al trono\u2014 se opone a la idea y pelea in\u00fatilmente contra un destino que de antemano le resulta adverso. En ese contexto de conflicto, el acto fundacional de <em>Roma<\/em> ser\u00e1 el asesinato y no la amnist\u00eda. Por ello, Eneas \u2014reculando de la piedad\u2014 entierra su espada en el pecho de Turno y pacta con sangre la unidad de su pueblo; sangre que luego ser\u00e1 tinta de leyes y el l\u00edquido que brotar\u00e1 de las heridas abiertas de los pueblos conquistados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">\u00a0 \u00a0Abraham sufre, tambi\u00e9n, de una herida interior que no deja la marca de una cicatriz, pero s\u00ed un estigma profundo en los surcos del alma. Cumplir con la encomienda de ser fundador del <em>Pueblo de Dios<\/em> le ha costado una larga traves\u00eda, la verg\u00fcenza de pensar que su hijo no es propio. Tal vez por eso lo entrega sin grandes reparos al sacrificio y hace o\u00eddos sordos cuando Isaac se reconoce <em>cordero de Dios <\/em>y, a pesar de eso<em>, <\/em>no huye y, como toda v\u00edctima, se paraliza al saberse de pie ante su padre y verdugo. Entonces la culpa es posterior al viaje: el sacrificio deja una herida que merec\u00eda una recompensa y Abraham descubre que la lealtad puede ser un fardo y el premio la materializaci\u00f3n de una condena.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">\u00a0 \u00a0Desde ese momento, el mundo estar\u00e1 marcado por la injusticia y, el destino del h\u00e9roe, por la errancia perpetua que no modificar\u00e1 ni la muerte. Tal vez por eso Ulises sufre penitencia en el <em>Infierno<\/em> de Dante y Virgilio es su Palinuro, en la redacci\u00f3n de la <em>Divina Comedia<\/em>.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Por Rodolfo E. Lezama &nbsp; Viaje y suplicio del h\u00e9roe En todas las civilizaciones conviven dos hechos narrativos que son constante para explicarse a s\u00ed mismas: el mito de la fundaci\u00f3n y el del viaje. 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